BIENVENIDOS
AL AÑO LECTIVO 2014
QUERIDOS ESTUDIANTES Y PADRES DE FAMILIA DE LOS GRADOS NOVENOS..
ES UN PLACER TENERLOS PARA ESTE NUEVO AÑO LECTIVO...
LOS INVITO A LEER ......
|
Consejos para estudiar bien
|
|
|
- Diez consejos para ser un buen estudiante (leer)
- Cómo ser eficiente con el estudio en casa (leer)
- Cómo prepararse para un examen(leer)
- 15 Consejos para conseguir el éxito en tus estudios (LEER)
- Planear es la clave (imprimir y pegar con respuesta en el relajador)
- Técnicas para un estudio eficiente (leer)
1. No basta con ser inteligente
Hay personas bastante inteligentes que apenas necesitan estudiar, así como otras para quienes estudiar no es lo suyo. Sin embargo lo normal es tener una inteligencia media y por lo tanto los buenos resultados solo se obtienen con una motivación adecuada que facilite el esfuerzo de estudiar. Sin voluntad de estudiar, no hay nada que hacer... y los motivos que se tengan para estudiar son decisivos.
2. Encuentre un motivo para estudiar
Aunque hay muchísimas otras cosas que son más divertidas, estudiar es un deber inaplazable. En los años escolares nos estamos jugando el futuro pues en esta corta época decidimos lo que vamos a ser el resto de la vida.
Se debe tener un motivo para estudiar.
Y ese motivo ha de salir de uno mismo. Los premios y los castigos pueden ser
eficaces, pero a la larga no son lo decisivo.
3. Adopte su propia técnica de estudio
De algunas personas se dice: "este chico no sabe estudiar". Hay maneras de aprender a hacerlo, muchos libros, páginas web, la ayuda de un profesor, de los padres. Pero en el fondo, todo es sentido común. A estudiar se aprende estudiando y cada quien verá cuáles son los sistemas que le van mejor.
4. Siéntase cómodo y concéntrese
Para estudiar eficientemente se necesita un lugar de estudio tranquilo, donde todo esté a mano, con una silla cómoda y luz suficiente. No se engañe, con música no se puede estudiar: puede dibujar o copiar, pero no memorizar ni concentrarse. No se levante a cada momento y persevere sentado al menos 45 minutos. Luego descanse 5 a 10 para poder continuar.
5. Horario y planeación
También se debe tener un horario. No tiene por qué ser rígido, ha de ser flexible pero lo normal en secundaria es que se gaste entre media hora y una hora para hacer las tareas y tres cuartos o una hora para estudiar. Si entre lunes y viernes no ha dedicado 10 a 12 horas de estudio, el fin de semana hay que recuperar. Deje, si puede, para el fin de semana las tareas que le lleven más tiempo: Una lámina de dibujo, un trabajo para una asignatura. Es una lástima que pase el tiempo haciendo como que está estudiando cuando su cabeza está muy lejos. No sueñe despierto. Aproveche el tiempo y luego, podrá hacer muchas otras actividades.
6. Aprovechar las clases ahorra tiempo
Es una tontería perder el tiempo en clase. Si aprovecha ese rato, tendrá mucho adelantado. Si, por alguna razón, le dejan tiempo libre de estudio, adelante tareas. Puede que el profesor siga el libro: en ese caso tome notas de lo que dice, de aquello en lo que insiste. Si da apuntes, siga atento y tome nota en todo lo que pueda, con sentido común. Subraye aquello que repita, pues es lo que considera básico.
7. Memorizar pero entendiendo el contenido
En la mayoría de las asignaturas hay que memorizar los contenidos de las lecciones. No intente aprenderse algo que no entiende; por eso es tan importante lo del punto anterior.
Cada persona tiene su propio sistema
para fijar en la memoria las lecciones: leerlo en voz alta, repasarlo varias
veces e intentar repetirlo sin mirar el texto... lo importante es que tenga
en cuenta que no se sabes un tema si no es capaz de explicarlo. Y es muy
conveniente que estudie cada día lo explicado en clase. Es mejor aprender un
texto corto que enfrentarse a un montón de páginas cuando lleguen las épocas
de evaluaciones.
8. Los exámenes: comience por lo más fácil
“Ya estudiaré cuando llegue el examen”… Este es un enorme error. Si estudia cada día, cuando llegue el momento del examen sólo tiene que repasar conocimientos ya adquiridos, recordar lo que ya se sabe. Si lo deja todo para el final, acabará con la cabeza llena de fórmulas, definiciones, fechas, etc. un caos. Los exámenes son de distintos tipos: hay que preparar cada uno de modo diferente. Auto examinarse da buen resultado. Duerma bien la noche anterior al examen y ni se le ocurra tomar ninguna pastilla - lo pagará muy caro -. Así evitará el nerviosismo y el cansancio. Lea detenidamente las preguntas antes de lanzarse a responder. Si es posible, responda primero las preguntas más fáciles y deje para el final las que no se sabe bien. Esto es especialmente importante en problemas de matemáticas, física, traducciones... Muchas veces se gasta todo el tiempo de que se dispone en hacer un problema y se deja el resto en blanco. Antes de entregar el examen revise cuidadosamente las respuestas. No se precipite en entregarlo: use todo el tiempo de que disponga.
9. Ayudas para resolver problemas
Aunque es difícil dar una regla común, en matemáticas, física y química muchas pruebas incluyen problemas: a partir de unos datos tiene que hallar otros, mediante una fórmula o varias. En primer lugar elija la fórmula adecuada, luego sustituya las variables por los valores que le den (¡Las unidades!) y le quedarán una o varias incógnitas para despejar. Hágalo con sumo cuidado: es muy probable que pidan los resultados exactos, y no bastará con que la solución esté bien planteada.
10. Y lo más importante
Hay un punto del libro Camino, donde se afirma que "Una hora de estudio es una hora de oración": este libro tiene muchos puntos, un capítulo entero, dedicado al aspecto sobrenatural del estudio. Le vendría muy bien considerarlo detenidamente. Ofrezca a Dios su trabajo. ¿Cuántas veces has dejado tu tarea para el fin de semana?; ¿Te ha pasado
que llegas al domingo por la tarde y aún tienes todos los deberes escolares
pendientes? Si a estas preguntas has respondido positivamente, seguramente te
ha faltado una correcta planificación de tus horas de estudio. A menudo no
basta solamente con la voluntad de estudiar: hay que crear hábito.
La autodisciplina es quizá uno de los
logros más significativos en la formación académica y sin duda se compensa al
obtener un rendimiento óptimo en el colegio o la universidad. Muchos alumnos
muy capaces terminan con bajo rendimiento escolar ante su desorganización,
mientras que otros menos dotados han obtenido éxito porque tienen disciplina
y planifican su estudio.
Para organizar un horario de estudios,
es preciso adaptarlo a las circunstancias personales pues de nada sirve un
plan estricto, si es imposible de cumplir. No obstante, la frecuencia
recomendada es la siguiente:
Reglas básicas
Sin importar la edad y circunstancias
personales, existen reglas básicas para el estudio en casa:
Fuente: Profes.net
Cuando se trate de un examen escrito,
recuerda:
1.
Necesitas cinco minutos cada día para
planificarte. Cuanto más atareado estés, más necesitas organizarte. No te
dejes atropellar por la improvisación de hacer lo más inmediato. Date la
satisfacción de saber por dónde vas y de cumplir lo que habías previsto para
cada día.
2.
No empieces nunca por lo fácil con la
excusa de ir entrando en materia poco apoco. Valdría si hubiera mucho tiempo
por delante, pero generalmente no lo hay. Comienza por lo más importante; si
no lo haces así, te perturbará la ansiedad de saber que aún tienes pendiente
aquella tarea y el nerviosismo te hará aumentar la sensación de impotencia.
3.
Lleva siempre encima una agenda en la
que puedas anotar una idea antes de que se te olviden datos que sea necesario
recordar.
4.
Conserva pocos papeles. Tira todos los
que hayas usado y no sean imprescindibles. Archiva con un método claro todo
lo que decidas conservar. Hay quienes pierden más de la mitad del tiempo de
estudio en buscar informaciones entre fotocopias y cuadernos.
5.
No comiences nunca a hacer una cosa si
no confías seriamente en que puedes realizarla. Cuando se produce un fracaso
y no se completa una tarea, se produce una insatisfacción y uno sentimiento
de culpabilidad que lleva a perder cantidad de tiempo. Es mejor pedir ayuda
cuando sientes que lo necesitas.
6.
Antes de ponerte a estudiar prepara
todas las cosas que preveas necesarias. Es conveniente cortar a tiempo las
posibilidades de fuga. Quien mucho se levanta, poco interés tiene.
7.
Aprovecha en lo posible tus mejores
momentos. ¿Eres de los madrugadores? ¿O prefieres las tardes? Estudia en tus
momentos altos de energía. El descanso y la diversión exigen menos
concentración.
8.
Busca sitios adecuados donde poder
estudiar sin que haya demasiado ruido. Si es necesario, recurre a otras
posibilidades fuera de casa: bibliotecas públicas, etc. La concentración es
imprescindible.
9.
Con el estómago lleno es difícil de
conseguir esta concentración: busca tiempos más oportunos.
10. Procura trabajar en una mesa en la que sólo tengas
las cosas que necesites para el estudio; evita en lo posible el riesgo de
distraerte.
11. Empieza a estudiar con un vistazo general de los
temas. Esto ayuda a concentrar la atención y a despertar el subconsciente.
Tener un marco de referencia general te ayudará a comprender mejor los pasos
de un proceso.
12. Reserva algún tiempo del día para resolver las cosas
triviales, pero necesarias. Evita la sensación de estar pendiente de terminar
algo que se ha quedado a medias. Esta sensación es frustrante y quita
concentración.
13. Cuando lo necesites, descansa, relájate, oye música.
No esperes a que el cansancio se convierta en agotamiento, pero tampoco
diversifiques los objetivos de tu atención haciendo varias cosas a la vez,
como estudiar y oír música; las dos cosas a la vez no suelen funcionar bien.
14. Ponte cómodo para estudiar, postura relajada, ropa
floja y cómoda, buena luz.
15. Pide ayuda cuando la necesites porque no consigues
resolver una cuestión. Remite tus dudas al profesor, en clase, pero no dejes
pasar un tiempo excesivo para aclararlas. Muchas veces basta con una consulta
a tu compañero, pero cuando haga falta hay que recurrir al profesor, con
quien siempre hay que mantener una relación personal que facilite estas
consultas.
Planear es la clave
A continuación tienes unas frases
referidas a la planificación y utilización del tiempo de estudio. Al final de
cada una, marca la casilla SÍ si las frases valen para ti Y NO en caso
contrario.
Leyes para organizar tu tiempo
Esta actividad tiene como objetivo
facilitar criterios que deben guiar la gestión del tiempo de tu estudio. Las
leyes son:
1.
AUTONOMIA (Tú te lo guisas, tú te lo comes):
Puedes pedir ayuda para organizarte., pero el que debe decidir y después
cumplir eres tú.
2.
REGULARIDAD (Coge el ritmo): Dedicar diariamente
al estudio alrededor de tres horas es más eficaz darse grandes palizas de vez
en cuando.
3.
DOSIFICACIÓN (No te quemes las neuronas): Por cada
hora dedicada a estudiar, debes descansar diez minutos, aunque no te sientas
cansado.
4.
EXCLUSIVIDAD (Situarte en paradero desconocido):
Durante el tiempo de trabajo evita lo que te pueda distraer. Aplaza para el
tiempo libre cualquier otra cosa. Que nadie te moleste; eres un profesional.
5.
PRIORIDAD (Dales lo que se merecen): Asigna a
cada área el tiempo de forma proporcional a su dificultad.
6.
ORDENACIÓN (Ponlos en su sitio): Empieza a
trabajar por las áreas que consideres de dificultad media. Sigue con las
difíciles y acaba por las fáciles. Los científicos aseguran que es lo más
práctico.
7.
AGENDA (Déjalo todo escrito): Hazte con una
agenda, que te acompañe a todas partes. Escribe en ella tus proyectos y todo
lo que tienes que hacer. Tu agenda será tu jefa: ella te indicará siempre qué
tienes que realizar. Úsala con exigencia.
Hay una serie de
técnicas relacionadas con el modo de seleccionar y organizar los contenidos
de tus tareas que te ayudarán a ser más eficiente.
El subrayado
El objetivo del subrayado es destacar las ideas esenciales de un texto y por lo tanto, al leer únicamente lo subrayado se puede recordar su contenido. Está demostrado que la memoria se fija y recuerda más y mejor aquellas cosas que se resaltan.
El fundamento de esta técnica consiste
en resaltar de otro color (se recomiendan colores vivos como el rojo o verde
o los colores fluorescentes, aunque cansan más) las frases más relevantes,
así como sustantivos, verbos, adjetivos, fechas, nombres propios, etc.
Para subrayar no se recomiendan más de
dos colores y también se puede sustituir la "raya" por recuadros o
corchetes para señalar párrafos enteros o frases que consideremos de capital
importancia.
También acostúmbrate a escribir notas
a los márgenes, en aquellos momentos en que no te queden claras algunas ideas
o para completar con otros datos. Estas notas luego son muy beneficiosas ya
que facilitan la comprensión y amplían conocimientos.
¿Cómo tomar apuntes?
Se dice que el saber tomar apuntes estimula a los estudiantes así como dirige y canaliza nuestro aprendizaje.
Una buena idea para facilitar la toma
de apuntes es que sepamos de qué va el tema que nos van a exponer. Por eso,
si es posible, sería conveniente echarle un vistazo al tema el día anterior
para saber por donde irán las cosas.
Por otra parte, tu actitud ante el
profesor y el tema deberá ser positiva. No tengas prejuicios y no te dejes
llevar por los estados de ánimo, ni por las simpatías o antipatías.
Concéntrate en lo que haces. Controla tu atención. No divagues.
Es fundamental que estés atento al
profesor, mírale, busca las ideas claves de la explicación y concentra tu
atención en:
Utiliza papel que puedas archivar.
Siempre el mismo, con el mismo formato. Guarda los apuntes en carpetas por
materias y por días.
Inicia los apuntes poniendo en la
parte superior de la hoja la fecha y la asignatura o materia. Esto te
facilitará su clasificación y orden.
Escribe con letra legible y clara. Los
apuntes debes tomarlos de tal manera que sean fáciles de leer, para no tener
que pasarlos a limpio. No escribas todo lo que el profesor diga. No lo copies
todo. Sólo las ideas importantes. Copia las fechas, nombres, referencias,
etc. Luego puedes completarlo con ayuda del libro o de algún compañero.
Deja margen a la derecha y a la
izquierda para anotaciones o aclaraciones. Utiliza el subrayado y las
mayúsculas para resaltar lo más importante. Sé breve. Abrevia cuanto puedas
las palabras. Utiliza siglas, abreviaturas (comprensibles posteriormente) o
cualquier signo que tu crees y que para ti signifique algo. Algún ejemplo
puede ser:
A los adverbios acabados en mente
añade al adjetivo un símbolo: rápida/; fácil/; normal/.
Tu mismo puedes crear tus propias
normas o símbolos. Práctica un poco y verás como los resultados mejorarán.
Los esquemas y los cuadros sinópticos
El esquema es una técnica que tenemos muy olvidada pero que da mucho resultado. No es una técnica sencilla ya que depende directamente de como se haya realizado el subrayado y la lectura.
Un esquema debe presentar las ideas
centrales del texto, destacadas con claridad. Presenta de forma sencilla y
lógica la estructura del texto. Debe tener una presentación limpia y clara.
En el esquema se destacan los puntos principales del texto y los subapartados
que consideres de interés. Se utilizan signos para destacar ideas, subrayado,
las mayúsculas y minúsculas, colores y distintos tipos de letras. Escríbelo
en términos concisos.
Para trabajar el esquema parte de la
lectura analítica de un texto y de su posterior subrayado. Ve separando cada
contenido por puntos, rayas y subrayados. Mira si lo que has escrito expresa
la idea completa del texto sin dejar datos fundamentales. Puedes utilizar las
mayúsculas para señalar los apartados fundamentales y las minúsculas para los
elementos de importancia que hay en ellos.
El esquema es como un resumen pero más
esquematizado, sencillo y claro. Con un solo golpe de visto podemos
percatarnos de la información que contiene el texto estudiado.
Por lo tanto a partir de un texto
determinado puedes realizar las siguientes actividades:
- Localizar las ideas centrales del
texto.
- Subrayar las palabras o frases que
destaquen esas ideas.
- Anotar al margen la idea central del
texto y de los distintos párrafos.
Por otra parte, el cuadro sinóptico es
una variante del esquema que sobre todo se utilizará cuando existan datos muy
concretos como fechas, nombres, cantidades y cuando un texto habla de los
mismos elementos pero en distintas contextualizaciones. Su técnica es igual a
la del esquema pero rquiere de un cuadro con las entradas que sean
necesarias.
Ejemplo del Esquema
El resumen
Es una de las actividades más importantes y claves dentro del estudio. La puedes realizar después de tener hecho el subrayado y luego de haber estudiado el tema, lección o texto. Tienes que intentar hacerlo sin volver a mirar lo que has leído, y si lo haces, lo menos posible.
El resumen debe ser breve pero
completo, con las ideas fundamentales y utilizando tu propio vocabulario y
modo de estructuración de las oraciones. Redactado en forma personal. Tienes
que utilizar partículas de enlace entre los distintos párrafos que produzcan
la hilazón lógica entre los mismos.
Es evidente que un buen resumen
depende mucho de la comprensión del texto y de las veces que lo hayas leído
(son recomendables tres lecturas: una rápida, otra lenta con subrayado y otra
más lenta con memorización y análisis).
Para dominar esta técnica tendrás que
hacer ejercicios del tipo siguiente:
- Análisis y comentario escrito de
textos.
- Resúmenes de los mismos.
- Lecturas detenidas.
- Resúmenes de textos a partir de lo
subrayado.
Es conveniente que posteriormente al
resumen lo leas varias veces y lo completes, si es necesario, con el texto
delante. En principio, todo tipo de textos son válidos para practicar esta
técnica.
|



